Persigue conseguir tus propósitos de año nuevo (de verdad)

“El ejercicio es un hábito clave que desencadena un cambio generalizado”.
Charles Duhigg.

A días para que acabe el año, empezamos a pensar cómo podemos mejorar nuestro estado vital o comenzar a tener nuevos hábitos (probar un nuevo deporte, entrenar más a diario, mejorar nuestra nutrición, etc.) Sin embargo, al llegar al último mes del año, somos conscientes de que no hemos llevado a cabo los propósitos que nos hicimos las Navidades pasadas.

¿Por qué pasa esto? En la mayoría de los casos porque se han planteado metas casi inalcanzables sin un plan de acción realista.

Desde Kaptium hemos analizado uno de los propósitos que más se repiten en estos días: empezar a entrenar un deporte. Y para ello, hemos querido daros breves consejos útiles para ponerle solución a esa frustración y conseguir tu meta a lo largo del 2018.

 

Plantéatelo de otra forma

En primer lugar, lo más importante es tener en cuenta que no se trata de crearte metas inalcanzables. Hay que pensar de manera práctica cuánto estamos preparados a apostar por nuestros nuevos objetivos. Es decir, no hay que enfocarlo como “perder peso”, sino “mejorar tu dieta”. Si nunca antes has tenido una rutina de entrenamiento, lo fundamental es no optar por ser un atleta, sino convertirte en un deportista apasionado gradualmente.

Crear objetivos a corto plazos y metas que tengan sentido con nuestro ritmo de vida. Hay personas que apenas pueden sacar tiempo para entrenar entre semana. No sería aconsejable que se obligase a salir 1 hora todos los días. Sería mejor reservar cada semana 2 ó 3 momentos en los que sí o sí hacer deporte.

Establecer pequeños retos es también importante. A lo mejor cada semana o cada mes. Ver la evolución en los resultados es sin duda algo placentero y buscado por todos. Para ello, nada mejor que apoyarte en suplementos deportivos que cuiden y protejan tu cuerpo y te aporten los nutrientes necesarios para aumentar o mantener el rendimiento a lo largo de todo el entrenamiento.

Por otro lado, el entrenamiento debería acompañarse cambiando los hábitos de rutina poco a poco, como nuestra alimentación y/u horas de descanso.

Sería ideal empezar a mantener una dieta equilibrada, con todo tipo de alimentos, y organizarte para descansar todo lo posible todos los días. En algunas ocasiones, es habitual acompañar esta rutina con nutrientes específicos para ayudarnos a recuperar nuestro estado físico con facilidad y que la vuelta al entrenamiento no se convierta en algo tortuoso. De esta manera, nos aseguramos de poder cumplir poco a poco una rutina, hasta conseguir que se convierta en hábito.


Tu fuerza de voluntad también se entrena

Como decíamos antes, se trata de hacer un cambio generalizado en todas las pautas de tu vida. Aunque suene exagerado, hay que entrenar cuerpo y mente.  Mantener la motivación, a veces, es lo más difícil. Por eso te advertimos que introduzcas dentro de tus hábitos un recordatorio para salir a correr. Por ejemplo, posar las zapatillas en la puerta para cuando regreses del trabajo.

En ocasiones, cuando estés entrenando comenzarás a pensar en abandonar, en lo agotado que estás, en por qué te tienes que esforzar de esa manera… en definitiva, en lo bien que estarías en el sofá viendo la tele.

Sugerimos que se piense en el beneficio instantáneo, como la ducha relajante que te darás, en lo que comerás después del entrenamiento, el estiramiento que calmará todos tus músculos, lo bien que te sienta hacer ejercicio y las endorfinas que estás liberando por sentirte más ágil cada día y por superar tus retos… La concentración en el beneficio hace que vuestra mente despeje la presión negativa y se impulse a llegar hasta el final.

 

Búscate un compañero de experiencias

Está comprobado que el deporte en equipo o junto a un compañero de travesía (en el caso de que se trate de ciclismo o carreras a pie) solo tiene beneficios para uno mismo. Colaboras, ayudas y confías en tu compañero para conseguir los objetivos y pasar un buen rato. Además, se crea una competencia totalmente sana que te ayuda a ir más allá de tus objetivos, ya que esa persona “tira de ti” y aumenta tu autoestima sobre lo que quieres lograr.

Por otro lado, contar a alguien lo que deseas alcanzar te “obliga” a cumplirlo para no sentir la frustración de traicionarte a tu palabra y a ti mismo. Eso es una motivación más para salir a entrenar sin excusas. Crearás un compromiso para contigo que en tus días débiles te estimulará.


Una vez llegados hasta aquí, ve más allá

Llega el día de la carrera y si ya has llegado hasta aquí, no puedes abandonar. Significará que habrás dejado atrás hábitos sedentarios y cada día te habrás propuesto mejorar hasta llegar al día de hoy. Continúa así, mejora tus marcas cada día, aprende de los errores del principio y convive con tu nueva pasión vital: lograr ser cada día mejor en el deporte que hayas elegido hacer. No dejes una semana sin hacer deporte, no todo será entrenar, también podrás hacerlo por ocio. Pero ya no será que no puedas dejarlo… ¡Es que no querrás hacerlo!

Este será el momento en el que, además de haber adecuado tus rutinas al deporte, querrás cuidar cada elemento de tu alimentación y crecer en este ámbito. De esta manera, desde Kaptium te aconsejamos empezar a plantearte incluir extras de vitaminas y nutrientes que te ayuden a recuperarte o a potenciar tu actividad y aumentar tu concentración en lo que estés haciendo.

Y recuerda… ¡No tires la toalla, úsala para secarte el sudor y continuar!

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